Ritual para comprar productos sin trazas de huevo con éxito

El ritual que sigo a la hora de comprar un producto para alérgico al huevo es el siguiente:

  • Agarro el paquete o bolsa y husmeo la etiqueta de abajo arriba, es decir, una lectura en diagonal de fin a principio. Es ahí, al final, donde se indica en una letra más generosa que el resto, las posibles trazas de huevo u otro alimento. Si indica claramente que contiene alguna, el producto empieza a disfrutar de mi confianza pues es indicativo del buen etiquetado. La no indicación de trazas de ningún tipo no implica que sea un etiquetado defectuoso, pero en este viciado mundo ya es raro encontrarse un alimento puro, y más estando manipulado y empaquetado, y la mosca entonces ya se planta detrás de mi desconfiada oreja en esto de rastrear vestigios de huevo hasta en la sonrisa ovoide del dependiente que me asegura la fiabilidad del mismo.
Nota:

En la página 23 del Reglamento (CE) Nº 178/2002. Principios y requisitos generales de la legislación alimentaria se indica:

“En los alimentos elaborados pueden existir cantidades “traza” de alérgenos que no han sido añadidos intencionadamente durante su elaboración, sino que proceden de contaminaciones indeseadas. De forma “oculta”, estas sustancias pueden ser responsables de casos graves de alergias en personas susceptibles.
En aplicación del “Principio de Seguridad Alimentaria”, establecido en el mencionado Reglamento, por el que se prohíbe comercializar alimentos “no seguros”, los operadores económicos tienen la obligación de advertir de la posible presencia de cantidades traza de dichos alérgenos en el etiquetado del producto, siempre que su proceso productivo no pueda garantizar su total ausencia.

Página 27:

“4.2. LEGISLACIÓN SOBRE MEDIDAS DE CONTROL A IMPLANTAR POR LAS EMPRESAS, PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD DE LOS ALIMENTOS, EN LO QUE SE REFIERE A ALERGIAS E INTOLERANCIAS ALIMENTARIAS
Reglamento (CE) nº 178/2002. Principios y requisitos generales de la legislación alimentaria. Reglamento (CE) nº 852/2004. Higiene de los productos alimenticios.
Todas las empresas alimentarias, y no sólo aquellas que elaboren alguna línea de productos destinados a población con alergias o intolerancias alimentarias, deberán aplicar las medidas previstas en los mencionados Reglamentos, dirigidas a prevenir y controlar la “presencia de” o “contaminación con” de sustancias alergénicas; lo que incluye la aplicación de Sistemas de Autocontrol basados en la metodología del Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC), teniendo en cuenta este tipo de peligro.”

 

  •  Si afortunadamente hemos superado el primer punto, mi vista se pone a leer de modo ordinario, de izquierda a derecha y de arriba abajo, pero rastreando los “numeritos” que me indican si soy el desafortunado. Estos aditivos totalmente prohibidos son: E-322, E161b ,E1105, E-344, E-441, E-905. En muchas ocasiones he encontrado en la jeroglífica etiqueta un numerito mágico casi igual (E-160b, E-334) y precisamente cuando se trata de la etiqueta de uno de esos alimentos que contienen trazas de huevo cuando son fabricados por otra marca o es  un alimento que de costumbre lleva derivados del huevo. Ante este desolador panorama, tranquilidad total. La lotería sólo te toca cuando coinciden todos los números, y aquí sucede exactamente igual. Un claro ejemplo lo encontramos en la harina Yolanda, su etiquetado hace malabarismos sobre un mar de huevo, pero está totalmente exenta de trazas, viene explícitamente indicado incluso que no lleva, cosa muy poco habitual.
Nota:

Los E-344, E-441, E-905 no me los he encontrado jamás pero sin embargo en numerosos foros se hace mención de ellos. Según AFCA (Asociación española de fabricantes y comercializadores de aditivos y complementos alimentarios) los dos primeros NO existen. y el E-905 es cera cristalina pero aún y así, y como ocupan bien poco en la chuleta que llevo en el monedero, siempre los tengo presentes, como el novio que nunca existió y con el que fantaseo.

Los aditivos determinantes son pues:

El E-322  se trata de Lecitina,  y puede venir indicada tanto por el número como por el nombre. En ambos casos, hemos de parar en la cuenta de que SIEMPRE que se indique lecitina a secas, se trata de la derivada del huevo, la principal fuente de donde se extrae para su uso como aditivo, pero también existe la lecitina de origen vegetal: si es de origen vegetal SI podemos consumir nuestro alimento sin temor alguno PERO SIEMPRE ha de venir especificada (lecitina de soja, lecitina de girasol, lecitina de sésamo) de lo contrario NO, porque por defecto, estaremos hablando de la derivada del huevo.

El  E-161b) que se trata de Luteína o pigmento amarillo (que no al revés: B no implica A necesariamente)

El E-1105 o lisozima (muy común en el etiquetado de quesos, en las cortezas de los mismo también) Ambos hay que evitarlos a toda costa, NO comprar.

 

  • Ya sólo queda mirar el resto de palabras del etiquetado, ninguna debe comenzar por Ovo (ovoalbúmina,l ovomucina, ovomucoide, ovovitelina) ni tampoco deben contener Albúmina, Globulina, Livetina, alfa-livetina, Vitelina, Simplesse ni tampoco deben aparecer las palabras mágicas: Coagulante, Emulsificante, Emulgente. Si estos tres vienen con numerito detrás, puede que sean de origen vegetal o químico, en ese supuesto consultar al fabricante o en páginas donde los clasifiquen  AFCA o echar un vistazo a estos dos organismos sobre alergias

pero si aparece a secas sin más como en el ejemplo de la lecitina, NO comprar.

  • Cuando el producto a comprar es fresco o a granel, fruta, carne, pescado, pan, verduras… parto siempre de pensar que están exentos de trazas de ningún tipo pero no necesariamente sus derivados (salchichas, hamburguesas, macedonias, variedades de panes….) El establecimiento tiene la obligación de sabernos responder a nuestras dudas, teniendo a mano una chuletita como la nuestra.  En la carnicería, pescadería, panadería,  preguntar si han manipulado con huevo antes de atendernos, pequeñas cantidades del mismo pueden contaminar los utensilios. Ojo también con productos que conviven en el estante del establecimiento, croissants, carcasa de gallinas, huevas de pescado, que nunca deben servírnoslas o envolvérnoslas en el mismo paquete.
  • Es necesario prestar atención a productos cosméticos (jabones, geles, cremas, champús), a algunos medicamentos, preparados vitamínicos o gotas nasales contienen lisozima y en algunos inductores anestésicos se encuentran otros derivados del huevo
  • La última consideración a tener en cuenta, la más divertida y gratificante: la de estar pendientes de agradables sorpresas que nos podamos encontrar: NO SIEMPRE  se encuentra el huevo o sus proteínas en productos de pastelería o bollería en general, pan, pastas, fiambres, patés, embutidos, caramelos, helados, cremas, flanes, quesos, gelatinas, consomés, sopas, algunas margarinas y salsas! y en buscarlos, alegrarnos del hallazgo, y disfrutarlos cocinándolos o consumiéndolos está la gran fortuna, aunque siempre sin olvidar releer el etiquetado pues pueden variar.

4 comentarios en “Ritual para comprar productos sin trazas de huevo con éxito

  1. A ti por animarte a cocinar sin trazas de huevo. Por suerte, aunque los etiquetados de los alimentos nos los puedan ir cambiando, los” numeritos prohibidos” son siempre los mismos,y la faena poe encontrar los alimentos buscados se simplifica mucho.
    Un abrazo!

  2. Hola muy buen articulo y muy exacto pues ya que estoy quisieras preguntarte si tu sabes si los sulfitos que estan presentes en el vino o en las pasas por ejemplo tiene algo que ver con la alergia al huevo o no estan relacionados yo en mi listado no lo tengo y si encontrais galletas sin huevo pero tiene lecitina de soja y vainillina que casi siempre vienen juntos en las galletas que haces….. Dudas que surgen con el tiempo en fin. Gracias por tu articulo.

    1. Hola Araceli
      Los sulfitos son aditivos que NO tienen relación con el huevo. Sí que es cierto que el huevo puede estar presente en el vino al igual que otros conservantes, pero entonces vendría indicado con alguno de los nombres que ya conoces (los que tienes en la lista o los que comento por aqui)
      Con respecto a las galletas que llevan lecitina de soja, comentarte que SÍ las podemos comer porque este emulgente es el único que te garantiza que NO hay traza de huevo, y con la vainillina, si aparece tal cual sin más número ni nombre, tampoco NO lleva huevo.
      Espero haberme explicado. Un saludo.

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